
Me llamo Raquel, tengo 30 años y me apasiona explorar el mundo que me rodea. Me encanta visitar museos llenos de historia, descubrir cafés con encanto y conectar con nuevas culturas. Mi viaje en Irlanda comenzó en marzo, justo una semana antes del famoso día de San Patricio, cuando llegué sin saber nada de inglés. Desde entonces, mi vida ha sido una verdadera aventura de aprendizaje y superación.
A lo largo de mi estancia aquí, he tenido la oportunidad de trabajar en diversas áreas, desde eventos y limpieza hasta otras experiencias desafiantes y enriquecedoras. Cada trabajo me ha enseñado mucho, no sólo sobre resiliencia, sino también sobre la importancia de comunicarse bien, especialmente en un nuevo idioma. Con dedicación y el apoyo de la escuela, mi inglés ha mejorado notablemente y sigue desarrollándose.
Hoy me siento mucho más segura para afrontar situaciones cotidianas, conocer gente de diferentes culturas e incluso viajar a otros países, donde puedo practicar mi inglés y vivir experiencias únicas. Estos viajes han sido increíbles y me demuestran lo gratificante que es salir de mi zona de confort.
Fuera de mis estudios, mi gran pasión es el deporte. Incluso en los días más fríos, mantengo una rutina disciplinada de jiu-jitsu y entrenamiento en el gimnasio, que me ayuda a fortalecer cuerpo y mente. La disciplina y la energía del deporte se reflejan directamente en mi determinación por aprender y crecer cada día.
Mi viaje con el inglés ha sido mucho más que aprender un nuevo idioma; ha sido una transformación de vida. Estoy profundamente agradecida a la escuela, que ha sido un pilar esencial en este camino, y por todas las increíbles experiencias que he vivido aquí en Irlanda. Cada museo visitado, cada nueva amistad y cada conversación en inglés me demuestran que el aprendizaje es constante y siempre abre las puertas a nuevos mundos.
